Estar siempre demasiado ocupado, ir con el modo «piloto automático» enlazando tareas, obligaciones y rutinas diarias familiares, lleva cansancio, desgaste, ya menudo una desconexión con los propios sentimientos y necesidades para poder aguantar y seguir este ritmo.

La particular situación que hemos vivido con el Covid-19, de una manera u otra, nos ha afectado a todos, obligándonos a parar en seco y hacernos salir de las dinámicas y patrones tanto laborales, escolares y familiares a los que estábamos habituados hasta ahora.

La nueva realidad ha hecho aflorar en cada uno de nosotros pensamientos, emociones y comportamientos relacionados con el miedo y la incertidumbre del presente, que nos resultan difíciles de gestionar y canalizar, provocando momentos y situaciones angustiantes y de estrés por uno mismo, con la propia familia y con el entorno.

Ahora más que nunca, es tiempo de escucharse, cuidarse y permitirse disponer de momentos y espacios donde poder dejar que afloren todas estas preocupaciones e inquietudes. De repente, podemos percibir cambios en nuestras prioridades, nuevas visiones, alternativas de cambio y perspectivas que hacen tambalear muchas de las bases y pilares en los que habíamos construido y sostenido nuestra vida hasta hace un par de meses y que, a fecha de hoy, sentimos no tienen ya el mismo sentido.

Si últimamente te sientes en una montaña rusa de emociones que te sobrepasan y desbordan, vivos estados de humor variables, sentimientos profundos de ansiedad, rabia o tristeza o una sensación de estar perdido sin rumbo ni dirección, quiero decirte que es normal y que no eres la única persona que está pasando por eso en estos momentos. Estás en un momento de crisis personal que refleja el momento de crisis gobal o viceversa.

Etimológicamente la palabra «crisis» viene del griego donde encontramos el término ( «κρίσις») con el significado de «separación», «decisión», «juicio», «resolución». En el momento en el que la rutina ha dejado de servirnos como guía, necesitamos optar por un camino y renunciar a uno o muchos otros. Así pues, el tiempo de crisis es el tiempo de las decisiones.

Si decides poner atención a todo lo que se te está moviendo, necesita ayuda y apoyo, no dudes contactarme. Te explicaré todas las opciones, herramientas y propuestas de acompañamiento terapéutico de las que dispongo y juntos encontraremos cuál es la mejor opción para que puedas enfocar este proceso desde un lugar de calma y equilibrio, con más fuerza, claridad y serenidad .

Te ofrezco mi mano, mi experiencia y mirada para que puedas descubrir cómo detrás de cada crisis, hay implícita una gran oportunidad de crecimiento personal, con infinidad de aprendizajes y opciones de enfocar y redirigir tu vida.

Mònica Enero · t.630321770