Inspiramos y expiramos entre cinco y seis litros de aire por minuto, es decir, entre 7.200 y 8.600l de aire al día y traducido en número de respiraciones, son unas 21.000.

Desde nuestro nacimiento, el proceso de la respiración se produce de forma natural e involuntaria en nuestro organismo y resulta la función vital más importante. Nuestra respiración está totalmente conectada y regulada por el sistema nervioso, y en concreto por la misma zona del cerebro que controla la temperatura corporal, el hambre, la sed, los diversos estados emocionales y también los pensamientos, la imaginación, la percepción, los procesos de aprendizaje, la atención y la memoria.

Este pues, es el motivo por el que en el Yoga, se explica que nuestra respiración está conectada directamente con nuestras emociones y con nuestros pensamientos. Todos sabemos cómo nuestros pensamientos, pueden influir en nuestras emociones y viceversa y nuestra respiración se verá afectada de manera automática.

En momentos de estrés, observamos como el ritmo de nuestra respiración se acelera y se hace corta y superficial, quedando retenida en la parte superior del pecho y las clavículas, y en momentos de relajación, nuestra respiración se hace larga y profunda , generando amplitud y movimiento en la parte abdominal.  

En el Yoga y la Meditación, se propone aprovechar este mecanismo natural del cuerpo como una herramienta de conocimiento. Comprender cómo funciona nuestra respiración, aprender a observarla y entrenar a través de ejercicios concretos, nos abre una puerta directa al control de nuestro sistema nervioso y permite conseguir serenar estados emocionales, aquietar la mente, regular la ansiedad, desarrollar nuestra concentración y foco y alcanzar estados de paz, quietud y bienestar en nuestro día a día.

Estas técnicas del control de la respiración, en el yoga se conocen como Pranayama y están presentes durante toda la práctica en las sesiones de Yoga y Meditación.

Actualmente ya hay estudios médicos y científicos reconocidos, que confirman que a través del control consciente de la respiración, cambia la actividad en el córtex cerebral. José L.Herrero, Simon Khuvis, Erin Yeagle, Moran Cerf y Ashesh D.Mehta. (2019, New York) «Respirar Por encima del tronco cerebral: control volitivo y modulación atencional», Journal Neurophisiology.

La respiración automática te permite sobrevivir. La respiración consciente, te enseñará a vivir desde un lugar donde te sentirás más conectado y presente en tu cuerpo, con una mente más serena, clara y enfocada a los objetivos y decisiones que quieras llevar a cabo. A menudo, los pequeños cambios, pueden resultar los más importantes. ¿Quieres aprender a respirar?

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